01 · Antes de mirar viviendas

Empieza por una pregunta mucho menos emocionante: ¿qué operación puedes sostener?

Si empiezas por los pisos, acabarás intentando encajar tus números en una casa que ya te gusta. Si empiezas por tus números, puedes buscar sabiendo qué tiene sentido y qué no.

Para una primera vivienda necesitas controlar dos límites. El primero es cuánto dinero puedes poner al principio. El segundo es qué cuota puedes asumir cada mes sin vivir permanentemente al límite.

Eso significa que tu punto de partida no debería ser “he visto pisos de 220.000 €”. Debería ser algo más parecido a: “tengo 27.000 € disponibles, ingreso 2.500 € netos al mes, no quiero gastar todos mis ahorros y quiero mantener una cuota por debajo de X”.

La regla Hogareza No busques primero la casa que te gusta. Busca primero la operación que te encaja.

Después ya puedes usar ese rango para mirar viviendas sin convertir cada anuncio en una negociación contigo mismo.

1
Ahorro utilizableCuánto usarías de verdad sin quedarte sin colchón.
2
Ingresos netos establesLo que entra de forma recurrente, no tu mejor mes.
3
Deudas actualesCoche, estudios, tarjeta o compras a plazos también consumen capacidad.
4
Cuota cómodaUna cifra que puedas pagar y que te deje seguir ahorrando y viviendo.
→
Haz esto ahoraAbre tu banco y apunta ahorro, ingresos netos y cuotas mensuales.
Meter mis cifras →
02 · Entrada + gastos

El famoso “20%” sirve para orientarte, pero no te cuenta toda la compra.

El motivo por el que escuchas tanto esa cifra es sencillo: en una hipoteca estándar, la financiación suele estar vinculada al valor de tasación y puede llegar habitualmente hasta alrededor del 80%. La parte que no se financia tiene que salir de tu bolsillo.

Pero ahí todavía falta otra parte: impuestos y gastos de compraventa. No son idénticos en todas las operaciones. Una vivienda nueva y una usada tributan de forma diferente, y pueden existir tipos reducidos o bonificaciones según comunidad autónoma y perfil.

Ejemplo sencillo

Una vivienda de 200.000 €

Ejemplo orientativo
Precio200.000 €
Hipoteca 80%160.000 €
Parte no financiada40.000 €
+ 10% gastos*20.000 €

*El 10% se usa aquí solo como hipótesis visual para entender la mecánica. Los costes reales dependen de la operación, el tipo de vivienda y la comunidad autónoma.

En ese ejemplo simplificado, prepararías unos 60.000 €. Pero si te financian el 90%, la parte no financiada bajaría a 20.000 € y el efectivo inicial estimado sería menor. A cambio, pedirías más dinero prestado y tendrías una cuota mayor.

Financiación 80%Más ahorro inicial

Menor préstamo y, normalmente, menor cuota.

Financiación 90%Menos entrada

Necesitas menos efectivo, pero aumenta el importe financiado.

Financiación altaMás exigente

No está garantizada y depende del perfil, la entidad y la vivienda.

Una cosa importante:

los gastos de comprar la vivienda y los gastos de formalizar la hipoteca no son exactamente lo mismo. La normativa actual reparte determinados costes hipotecarios entre cliente y entidad; la compraventa mantiene sus propios impuestos y gastos.

03 · Qué precio mirar

Tu precio máximo no debería salir solo de lo que “te prestan”.

Una entidad mira tu solvencia para decidir si quiere asumir el riesgo de prestarte dinero. Tú tienes otra tarea: decidir qué cuota te permite seguir teniendo una vida razonable después de comprar.

Como referencia, el Banco de España menciona ratios de endeudamiento en torno al 30–35% de los ingresos y sitúa el 40% como máximo recomendado para el endeudamiento total. Eso incluye otras deudas que ya tengas.

Pero el porcentaje es solo un filtro. Si tienes ingresos variables, coche, hijos, proyectos personales o simplemente quieres seguir viajando y ahorrando, tu límite personal puede ser bastante menor.

Zona cómoda

La cuota encaja y todavía ahorras.

La compra no absorbe todo tu margen mensual y puedes soportar imprevistos.

Zona de cuidado

La cuota “cabe”, pero te deja casi sin aire.

Antes de subir el presupuesto, prueba qué pasa si aumenta un gasto o baja temporalmente un ingreso.

→
Haz esto ahoraElige una cuota que te parezca sostenible y trabaja hacia atrás para obtener un precio de vivienda.
Probar cuota →
04 · Si el problema es la entrada

Tener poco ahorro no significa automáticamente “no puedo comprar”. Significa que tienes que revisar otro tipo de operación.

Muchos compradores jóvenes se encuentran en el mismo punto: los ingresos podrían soportar una cuota, pero reunir toda la entrada llevaría varios años. Aquí es donde conviene separar “no llego con una hipoteca estándar” de “no existe ninguna alternativa”.

Opción 1 · Una hipoteca con mayor porcentaje financiado

Algunas entidades estudian operaciones por encima del 80%. No es una condición automática: se analiza estabilidad laboral, ingresos, deudas, tasación, inmueble y riesgo. Cuanto más porcentaje financias, menos efectivo inicial necesitas, pero mayor será el préstamo.

Opción 2 · Línea estatal de avales para primera vivienda

La línea de avales gestionada por el ICO está pensada para determinados jóvenes y familias que cuentan con solvencia pero no han logrado acumular suficiente ahorro. La adenda publicada en 2026 prorrogó el plazo de formalización hasta el 31 de diciembre de 2027, sujeto a los requisitos vigentes del programa.

En el programa para jóvenes, la regulación contempla que los adquirentes no hayan cumplido 36 años en la fecha de formalización. Si compran dos jóvenes, el requisito debe cumplirse por ambos. También existen límites patrimoniales y de ingresos que deben comprobarse en la documentación oficial actual.

Opción 3 · Programas autonómicos o ventajas fiscales

Dependiendo de dónde compres, puede haber avales, deducciones o tipos impositivos reducidos. La parte importante es no contar con ellos hasta haber comprobado la convocatoria oficial, los límites y la fecha de vigencia.

Puede tener sentido

Tienes ingresos estables, poco ahorro y margen mensual.

Vale la pena revisar financiación superior al 80% y programas de avales.

No arregla el problema

La cuota ya sería demasiado alta incluso con más financiación.

Reducir la entrada no soluciona una operación que después no puedes sostener cada mes.

05 · Hipoteca sin hablar “bancario”

Cuando compares hipotecas, no mires solo la cuota del primer pantallazo.

La cuota mensual es lo más fácil de entender, pero también puede engañar. Puedes bajarla alargando el plazo, y terminar pagando muchos más intereses. Por eso hay que mirar la operación completa.

TIN: cuánto te cobran por prestar el dinero

El TIN es el tipo de interés nominal. Sirve para saber a qué interés se calcula el préstamo, pero no incorpora todos los elementos que pueden influir en el coste efectivo.

TAE: una referencia mejor para comparar ofertas

La TAE intenta reflejar el coste anual efectivo incluyendo interés y determinados gastos y comisiones. Si estás comparando dos ofertas, mirar la TAE suele darte una foto más útil que mirar solo el TIN.

Fija, variable o mixta

Una hipoteca fija prioriza previsibilidad. Una variable cambia con el índice de referencia. Una mixta combina un primer tramo fijo y otro variable. La “mejor” no existe de forma universal: depende de precio, plazo, condiciones, tolerancia a cambios de cuota y coste total.

FEIN y FiAE: los documentos que sí tienes que leer

Antes de firmar, la Ley 5/2019 prevé documentación personalizada, incluida la FEIN y la FiAE, con antelación mínima respecto a la firma. Ese periodo existe para comparar, preguntar y entender qué vas a contratar. No lo conviertas en un trámite que miras la noche anterior.

Traducción a lenguaje normal No compares “cuánto pago este mes”. Compara cuánto te cuesta el préstamo y qué condiciones tienes que cumplir para mantener ese precio.
06 · Pon tus cifras

Calcula cuánto efectivo necesitarías y qué cuota saldría.

Mueve precio, porcentaje financiado, ahorro, ingresos, tipo y plazo. El resultado no sustituye una oferta bancaria; sirve para detectar rápidamente si el escenario está cerca o muy lejos de tus números.

Simulador Hogareza

Mi primera vivienda

Orientativo · sistema francés · sin comisiones ni productos vinculados
Efectivo inicial estimado—
Lo que te faltaría con tu ahorro—
Cuota estimada—
Endeudamiento total estimado—

El porcentaje de costes es una hipótesis simplificada. Los impuestos y gastos reales dependen del tipo de vivienda, comunidad autónoma y circunstancias personales. La cuota no incluye seguros, comisiones ni posibles vinculaciones.

Cómo leer el resultado:

si te falta mucho efectivo pero la cuota encaja, tu problema principal puede ser la entrada. Si la entrada encaja pero la cuota se dispara, el problema es el precio o el importe del préstamo. Son dos problemas distintos y se solucionan de forma distinta.

07 · El orden correcto

De “quiero comprar” a “puedo firmar”: 10 pasos sin saltarte lo importante.

01
Ordena tus números

Ahorro, colchón, ingresos, deudas y cuota cómoda.

Antes de buscar
02
Define un rango de precio

Una horquilla realista, no el máximo optimista.

Antes de buscar
03
Revisa ayudas y avales

Solo cuenta con ellos cuando hayas comprobado requisitos oficiales.

Antes de buscar
04
Pide una primera orientación de financiación

Te ayuda a saber qué operación puede tener sentido.

Antes de reservar
05
Busca dentro del rango

Precio, estado, comunidad, reformas, eficiencia y zona.

Búsqueda
06
Revisa la vivienda y la documentación

No entregues dinero sin entender cargas, situación y condiciones.

Antes de arras
07
Compara financiación real

Con la vivienda concreta, tasación y tu perfil completo.

Oferta
08
Lee FEIN y FiAE

TAE, tipo, plazo, vinculaciones, comisiones y riesgos.

Antes de firma
09
Haz la visita previa al notario

Aprovecha el asesoramiento para resolver dudas antes de firmar.

Antes de firma
10
Firma conservando margen

Después llegan muebles, seguros, comunidad, mantenimiento e imprevistos.

Compra
08 · Si compráis dos

Comprar en pareja mejora algunas cuentas y complica otras.

Dos ingresos pueden abrir un rango de compra mayor. También aparecen preguntas que conviene resolver antes: ¿aportáis el mismo ahorro?, ¿pagáis la cuota al 50%?, ¿la propiedad será 50/50?, ¿qué ocurre si uno pone mucho más dinero al principio?

No hace falta convertir la relación en una reunión de abogados, pero sí evitar que cuestiones económicas importantes queden en “ya lo veremos”. Si las aportaciones o porcentajes son diferentes, documentarlo correctamente puede evitar problemas futuros.

Pareja joven celebrando en casa
Una conversación útilCuanto más desigual sea la aportación, menos conviene dejar los porcentajes implícitos.
✓
Quién aporta cuánto al inicioEntrada, impuestos y gastos.
✓
Cómo se pagará la cuotaMitad y mitad o según ingresos.
✓
Qué porcentaje de propiedad tendrá cada unoY que coincida con lo que realmente queréis pactar.
09 · Errores que salen caros

Seis formas muy normales de complicarte la primera compra.

1. Enamorarte del piso antes de hacer las cuentas

Cuando ya quieres esa vivienda, es muy fácil empezar a justificar una cuota demasiado alta, vaciar más ahorro del previsto o asumir que “ya saldrá”.

2. Dar por hecho que te financiarán el 80%

Es una referencia habitual, no una promesa. La entidad puede financiar menos y la tasación puede modificar el importe máximo sobre el que calcula la operación.

3. Usar todos tus ahorros

Firmar con la cuenta prácticamente a cero deja cualquier imprevisto —mudanza, muebles, electrodomésticos, comunidad o reparación— sin margen.

4. Elegir la hipoteca solo por la cuota

Una cuota más baja puede venir de un plazo mayor. Compara también TAE, intereses totales, vinculaciones y comisiones.

5. Firmar arras sin entender qué pasa si falla la financiación

Las consecuencias dependen del contrato. Si necesitas hipoteca para comprar, entiende qué estás comprometiendo antes de entregar dinero.

6. Confundir “el banco me lo da” con “me lo puedo permitir”

La entidad evalúa si el riesgo le encaja. Tu trabajo es decidir si la vivienda encaja en tu vida.

10 · ¿Estoy listo para buscar?

Si puedes marcar esto, ya puedes mirar viviendas con otra cabeza.

✓
Sé cuánto ahorro quiero usar y cuánto quiero conservar.No voy a vaciar la cuenta por defecto.
✓
Tengo una cuota objetivo.No estoy usando simplemente el máximo financiable.
✓
Tengo un rango de precio.Puedo descartar anuncios antes de engancharme a ellos.
✓
He comprobado si hay avales o ayudas aplicables.Y he revisado requisitos en fuentes oficiales.
✓
Entiendo que la tasación puede cambiar la financiación.Precio de compra y valor de tasación no son lo mismo.
✓
Voy a comparar ofertas reales, no anuncios.FEIN, TAE, plazo, vinculaciones y coste total.
11 · Preguntas frecuentes

Las dudas que casi todos tenemos antes de comprar por primera vez.

No como una regla legal universal. Esa cifra aparece porque una financiación estándar suele situarse alrededor del 80% de la tasación. Puede haber operaciones con porcentajes distintos y programas de avales, siempre sujetos al análisis de la entidad y a requisitos concretos.

No existe una cifra válida para todo el mundo. Depende de estabilidad laboral, gastos, familia y estado de la vivienda. La idea es no confundir “puedo pagar la entrada” con “puedo absorber un imprevisto después”.

Como referencia, el Banco de España menciona ratios en torno al 30–35% de ingresos y sitúa el 40% como máximo recomendado para el endeudamiento total. Tu límite personal puede ser menor.

Puede ser posible, pero esa cuota consume capacidad de endeudamiento y la entidad la tendrá en cuenta al estudiar la operación.

No. El aval puede facilitar determinadas operaciones, pero la entidad sigue evaluando tu solvencia y la vivienda. No existe aprobación automática.

Antes de comprometerte con una vivienda puede ser útil obtener una primera orientación. La oferta real llegará después de estudiar tu perfil y la vivienda concreta.

Jorge Blasco Maestre
Equipo editorialJorge Blasco Maestre

Revisión editorial de esta guía de Hogareza.

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